jueves, 16 de septiembre de 2021

Alter Ego

Me llamo Alexis Cruces soy artista visual y estudio la Lic. en Historia por la UAZ, radico en Tampico, Tamaulipas. Desde siempre me ha interesado la creación de imágenes, desde aquellos primeros rayones infantiles, los dibujos de caricaturas de mi infancia, mi paso por el grafiti y mi presente con mi labor de creador.

Retrato con Nicky


Mis intereses están en el estudio de  objetos urbanos, ya sea para su desarticulación y análisis o para elaborar ficciones que narran el amanecer y declive de las influencias de poder que ejerce la Urbe contemporánea. 



El Jr / 100 x 100 cm / Acrílico sobre tela / 2019

La Troca / 30 x 40 cm / Acrílico sobre tela / 2020

Zihuatanejo Black / 100 x 100 cm / Acrílico sobre tela / 2019






Además de mi producción artística, me encuentro en el campo de la docencia impartiendo el Taller de Artes visuales en el TEC de Monterrey Campus Tampico. A la par que llevo con mi hermano el proyecto de un espacio autónomo de arte, Menos Plástico, articulado como espacio expositivo y de creación, que opera como punto de referencia en la generación, experimentación y discusión de nuevas propuestas en el arte contemporáneo a través de un diálogo multidireccional. 

Recientemente participé como artista residente en “Truequé Vol. 5 Trazos y transiciones” en Ecuador con la curadora colombiana Olga López. En 2019 fui becario por parte del PECDA en la categoría Jóvenes Creadores, de igual forma obtuve el Premio de Adquisición en la feria de arte SWAB en la ciudad de Barcelona, España. 

He realizado murales en conjunto con mi hermano Alonso Cruces en Zacatecas en coordinación con Cultura Zacatecas, y Puebla a través de La Rueda A.C. Cuento con 2 exposiciones individuales Paisajes Nartcóticos en Casa Equis en el año 2020 y Escenas Privadas: la construcción social del paisaje en Tropical Art Lab en el 2019, así como más de 30 exposiciones colectivas en México y el extranjero en recintos como la Galería Arroyo de la Plata (Zac.), el Centro Cultural Mariano Jiménez (S.L.P.), la Galería Andrea Pozzo (CDMX) y Pira Espacio (Barcelona, Esp.) entre otros. 

Mi obra forma parte de colecciones como Fundación AMMA en CDMX, Colección Vallérian en París, Francia y Fundació Lluís Coromina en Barcelona, España.









sábado, 16 de febrero de 2019

PAISATARI VOL 2

PAISATARI o LA NATURALEZA COMO SIGNO
Vinculado a la historia de las culturas, el paisaje es un reflejo del proceso trascendental de relación entre el hombre y la naturaleza. En el afán por comprenderle, éste ha buscado su constante interpretación, siendo la pintura uno de los vehículos comunes para su aproximación y entendimiento. Esta correspondencia entonces se vuelve dinámica desde sus formas representativas y es así que, sin dejar de ser un topos (1), éste se potencia para volverse también protagonista de su propia representación.
La propuesta que se aborda en conjunto desde PAISATARI es un ejemplo de ello. Se trata de una convergencia entre la abstracción geométrica y la digitalización de la realidad. Su representación se encuentra configurada desde una condición que bien podría denominarse como abstracción contingente(2); es decir, ésta puede no representar a nada más que a su autonomía como tal o bien, es posible reconocer la presencia de superficies que remiten a la formalidad -sintetizada- del paisaje, lo cual incluso se extiende hacia la reminiscencia de los juegos de video, desde un lo-res, donde los mapas de bits eran del todo evidentes hasta la hiperproximidad, donde la representación revela la virtualidad de su esencia.
En este escenario acontece también un interesante juego de relación, donde la visualidad trascendental del paisaje se contrapone entre la inmaterialidad de lo digital y la sustancialidad de un medio recurrente como lo es la pintura. En uno u otro plano, nos hemos abstraído de la naturaleza para reconfigurarle a voluntad propia. Así, a pesar de depender del todo de ésta, hemos modelado un paisaje -social, político, cultural- desde donde, simbólicamente, el signo lo abarca todo, lo natural incluido.
Francisco Benítez
1. Del griego “lugar”; también se refiere a la retórica del lugar común.
2. El término es acuñado por la curadora venezolana Cecilia Fajardo-Hill, en su ensayo Abstracción Contemporánea en Latinoamérica.


Francisco Benítez 













viernes, 28 de diciembre de 2018

ALGORITMOS COROLOGICOS : la problemática del viajante








Cuando alguien deviene la variedad de la escena terrestre, se adentra ante toda una fenomenología del paisaje, con el propósito de aprehender en todo su significado y sin promesa alguna del retorno hacia sí mismo. Partir la variedad de la escena nos obliga a concluir que los objetos existen juntos en una interrelación, —¿no debería acaso sugerir la idea de que un discurso sobre el objeto debe pasar obligatoriamente por relaciones complejas, que sólo nos permiten el acceso a través de profundos zigzags?
Tomemos por ejemplo ese módulo de objeto que se llama la pieza separada, tan característico de la experiencia corológica, la experiencia más externa, no analítica. ¿Qué es una pieza separada? ¿Cuál es su subsistencia fuera de su empleo eventual en relación con cierto modelo o algoritmo? Piense en una hormiga.
Esta creación del devenir paisaje, se caracteriza por una falta, — o sea, lo que en ella se evoca no puede aparecer ahí. Dicha imagen orienta y polariza el deseo, tiene para él una función de captación. En ella el deseo está, no sólo velado, sino puesto esencialmente en relación con una ausencia.
Hagamos la prueba, las hormigas tienen un complejo sentido de migración (tándem running), aseguran con este la continuidad y la velocidad, comunican a los miembros de la colonia sobre un inminente traslado. Una hormiga enseña a otra el camino para dirigirse al nuevo nido y regresar de él, lo que equivale a «dar direcciones». Dentro de esta migración de tipo perpetua, está también la falta en la escena a devenir, la que se hace al otorgar un sentido a la pieza separada, la estructura de un algoritmo corológico tiene esta apertura al sujeto/paisaje, en general se habla de un centro de origen, que es donde se ha formado la especie, y un centro de área (que no tiene por qué estar en el centro) que se considera como un centro de dispersión o diversificación, en donde hay un mayor número de especies de un género y una mayor concentración de individuos, y que se va dispersando hacia el exterior. Esto permite una lectura de la realidad, hacia el devenir-deseo, dentro del esquema biogeografía se encuentran todas las respuestas del viajante, dando significado a todo lo discurrido, amplitud ecológica, las barreras físicas o naturales; la climatología como factor determinante ante los dos tipos de especies que se distinguen en base a su tolerancia; las especies eurioicas y estenoicas.
La ausencia es parte del problema del viajante, de lo que se carece, pero nuestro sujeto/paisaje es uno con la ausencia, delimitado, repetido que se atraviesa ante la necesidad de creación artística o de un sentido. Indaga entre los conceptos dentro de la biogeografía hasta el fin deseado.


El devenir es inmanente al arte como a la vida.

Con una Naturaleza que adoctrine la libertad del viajante, sin censurarlo, la naturaleza debe ser considerada como un autor, el cual es ni más ni menos que el devenir-hombre como causante del escenario que lo emerge, devenir-otro.
Desobedeciendo al fantasma de la naturaleza, sólo un flujo de producción continua, especies interconectadas, conjunto y repetición de fenómenos con sus respectivos campos de estudio, orografía, ecesis, migraciones, escuchar lo inaudible, intentar rehacer el mundo, no distinguir ya el drama propio del de la humanidad, devenir-loco…
Devenir-paisaje, devenir-enigma…
El arte trata con lo imperceptible.


Víctor Colin
       Noviembre 2018                                                                                                                 

lunes, 15 de octubre de 2018

PaisAtari : Formas sintéticas

“La forma, en sentido estricto, no es más que la delimitación de una superficie por otra, no obstante toda forma tiene pues un contenido interno, del cual es expresión. Esta es su caracterización interna.” (1) W. Kandinsky Al contemplar el paisaje es posible discernir las formas que componen su arquitectura. Estos entes puramente abstractos que poseen su vida, su influencia y su fuerza propias, son el cuadrado, el círculo, el triángulo, el rombo, el trapecio y otras innumerables formas, que se hacen cada vez más complejas y pierden su denominación matemática. Entre estos extremos se halla el número infinito de formas en las que predomina unas veces lo abstracto y otras lo concreto.
Paisatari es por definición una visión reconstruida a partir de la geometría abstracta y símbolos enmarcados dentro de la cultura popular. Cuyos entes es posible discernir como vehículos que recorren un paisaje que es propuesto como analogía de un pensamiento cuya caracterización interna es el culto al objeto occidental.
CrucesCru es un colectivo interdisciplinar de artistas mexicanos que trabajan con objetos urbanos, ya sea para su desarticulación y análisis o para elaborar ficciones que narran el amanecer y declive de las influencias de poder que ejerce la Urbe contemporánea.
Daniel Martínez / Artista visual

(1) Kandinsky W. / De lo espiritual en el Arte














domingo, 7 de enero de 2018

PRO / CESOS


Desde que el ser humano se define como tal, existe el “Proceso de creación artística”, que podríamos definirlo de esta manera: como la sucesión  de acciones como medio expresivo de los seres humanos para representar cualquier idea que surge de cada individuo en algo material. 


SKELETOR








PRUEBAS
LEVITAR







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