sábado, 16 de febrero de 2019

PAISATARI VOL 2

PAISATARI o LA NATURALEZA COMO SIGNO
Vinculado a la historia de las culturas, el paisaje es un reflejo del proceso trascendental de relación entre el hombre y la naturaleza. En el afán por comprenderle, éste ha buscado su constante interpretación, siendo la pintura uno de los vehículos comunes para su aproximación y entendimiento. Esta correspondencia entonces se vuelve dinámica desde sus formas representativas y es así que, sin dejar de ser un topos (1), éste se potencia para volverse también protagonista de su propia representación.
La propuesta que se aborda en conjunto desde PAISATARI es un ejemplo de ello. Se trata de una convergencia entre la abstracción geométrica y la digitalización de la realidad. Su representación se encuentra configurada desde una condición que bien podría denominarse como abstracción contingente(2); es decir, ésta puede no representar a nada más que a su autonomía como tal o bien, es posible reconocer la presencia de superficies que remiten a la formalidad -sintetizada- del paisaje, lo cual incluso se extiende hacia la reminiscencia de los juegos de video, desde un lo-res, donde los mapas de bits eran del todo evidentes hasta la hiperproximidad, donde la representación revela la virtualidad de su esencia.
En este escenario acontece también un interesante juego de relación, donde la visualidad trascendental del paisaje se contrapone entre la inmaterialidad de lo digital y la sustancialidad de un medio recurrente como lo es la pintura. En uno u otro plano, nos hemos abstraído de la naturaleza para reconfigurarle a voluntad propia. Así, a pesar de depender del todo de ésta, hemos modelado un paisaje -social, político, cultural- desde donde, simbólicamente, el signo lo abarca todo, lo natural incluido.
Francisco Benítez
1. Del griego “lugar”; también se refiere a la retórica del lugar común.
2. El término es acuñado por la curadora venezolana Cecilia Fajardo-Hill, en su ensayo Abstracción Contemporánea en Latinoamérica.


Francisco Benítez